jueves, 14 de enero de 2010
De los desvanecimientos
Todo debería desvanecerse, lenta, suavemente, sin violencia. Disiparse en el aire, hacerse átomos de la nada. Volverse parte de todo, en armonía, oscilar en vibraciones cósmicas. Ser evocador como una brisa de verano, estar allí, aquí y en ninguna parte. Acompañarnos sutilmente, acariciarnos sin que apenas lo percibamos. Etéreas y efímeras como palabras, perderse en el viento y sin embargo, dejarnos su música entre labios.
Adormecidos como el sol de la siesta, desvanecernos nosotros. En somnolienta conciencia, aligerarnos. Lenta e indoloramente, despojarnos de fronteras, ser ya infinitos y sin limitaciones. Por primera vez, comunicarnos con los otros, ser uno con ellos y ellos uno con nosotros. Calmarnos, compartir una única cadencia, y trascender.
Etiquetas:
budismo,
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Te deje comments en el blog equivocado sorry. Bloody kises.
ResponderEliminarHey dejese de embromar con estas cosas, deje de perservar el sueño de las mosquitas en la puerta de los edificios.
ResponderEliminarNada de zen a menos que abraze el minimalismo
Ayer ensayaron por primera vez los beatles del siglo XXI, en pos de terminar con paces como las del post
O Mc Cartney no hacía temas épicos de dos notas en sus comienzos?
un abrazo
Muy bueno, además comparto creo totalmente esa idea.
ResponderEliminarFelicitaciones